Fisiopatología · Decisión · Progresión
Basado en clasificación ATLS — ACS / Referencia educativa
Explorá cómo progresa la pérdida de volemia y cómo cambian los signos vitales, el estado neurológico y la fisiología según la clasificación ATLS de shock hemorrágico.
Ajustá la pérdida de volumen sanguíneo para explorar cómo evoluciona la respuesta fisiológica. Los rangos corresponden a la clasificación educativa del ATLS para un adulto de 70 kg (volemia aproximada: 5000 mL).
Signos vitales — parámetros de referencia
Estado clínico
—
—
Fisiopatología
Trazado ECG — representación educativa
—
Interpretación
El shock hemorrágico es la incapacidad de mantener una perfusión tisular adecuada por pérdida de volumen intravascular. La clasificación del ATLS divide la hemorragia en cuatro clases que representan progresión fisiológica, no diagnósticos discretos.
El organismo responde a la hemorragia con mecanismos compensatorios: taquicardia, vasoconstricción periférica, redistribución de flujo hacia órganos vitales. Estos mecanismos pueden mantener la presión arterial sistólica dentro de rangos normales mientras la pérdida de volumen progresa hacia valores peligrosos.
En el contexto prehospitalario, esto se traduce en la prioridad del control directo de la hemorragia: torniquetes, empaquetamiento con gasa hemostática, presión directa. La secuencia no es rígida cuando el sangrado activo amenaza la vida.
La herramienta muestra parámetros de referencia para cada clase. En la práctica, los límites entre clases son continuos y el cuadro clínico real puede no coincidir exactamente con ninguna clase específica.
Variables clave
| Clase | Pérdida estimada | % Volemia | FC | PA sistólica | FR | Diuresis | Estado neurológico |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Clase I | < 750 mL | < 15% | < 100 bpm | Normal | 14–20 | > 30 mL/h | Alerta, leve ansiedad |
| Clase II | 750–1500 mL | 15–30% | 100–120 bpm | Normal / pulso estrecho | 20–30 | 20–30 mL/h | Ansioso, inquieto |
| Clase III | 1500–2000 mL | 30–40% | 120–140 bpm | Hipotensión | 30–40 | 5–15 mL/h | Confuso, obnubilado |
| Clase IV | > 2000 mL | > 40% | > 140 bpm | Inaudible / colapso | > 35 | Mínima / ausente | Letárgico, inconsciente |
Nota: los rangos exactos del ATLS han variado entre ediciones. Las clases son una herramienta pedagógica, no un sistema de clasificación clínica validado con alta precisión predictiva individual. El juicio clínico integrado supera a cualquier clasificación en la evaluación real del paciente.
En la hemorragia compensada (Clase I–II), la frecuencia cardíaca y la presión de pulso son los primeros parámetros en cambiar. La taquicardia es un signo precoz y sensible; la presión de pulso estrecha (diferencia PA sistólica − diastólica menor a 25–30 mmHg) refleja el aumento de resistencia vascular periférica.
La presión arterial sistólica puede mantenerse dentro de valores normales hasta pérdidas de volemia de 30–40% en pacientes jóvenes sanos. Esta "compensación paradójica" puede llevar a subestimar la gravedad del shock.
Los adultos mayores pueden no desarrollar taquicardia compensatoria. Pacientes con betabloqueantes tienen respuesta cronotrópica limitada. Las embarazadas toleran mayores pérdidas antes de mostrar descompensación, pero el feto puede verse comprometido antes que la madre. Los atletas en buen estado físico pueden presentar taquicardia menor de lo esperado para el grado de pérdida.
Fisiopatología del shock
El shock hemorrágico
puede matar con presión
arterial normal.
El sistema nervioso simpático puede mantener la presión sistólica hasta que los mecanismos compensatorios se agotan. El reconocimiento precoz depende de evaluar el conjunto: frecuencia cardíaca, presión de pulso, perfusión periférica, estado mental.
Concepto clínico — ATLS, 11.ª ediciónContexto clínico
El enfoque actual prioriza el control hemostático precoz y una reanimación con hemoderivados en proporción 1:1:1 (plasma fresco congelado : plaquetas : glóbulos rojos) sobre la reposición masiva con cristaloides. La infusión excesiva de solución salina contribuye a la tríada letal: hipotermia, acidosis y coagulopatía.
En el contexto prehospitalario, el acceso a hemoderivados está frecuentemente limitado. Las intervenciones se concentran en el control mecánico de la hemorragia y el transporte rápido al centro de trauma (Load and Go).
En trauma penetrante sin lesión de SNC, la estrategia de hipotensión permisiva (PA sistólica objetivo de 80–90 mmHg) puede reducir la dilución de factores de coagulación y el "pop del coágulo" hasta el control quirúrgico. Esta estrategia no aplica en trauma de cráneo, donde se requiere presión de perfusión cerebral adecuada.
La decisión de objetivo de presión arterial en el campo requiere conocimiento del mecanismo de lesión, contexto clínico y protocolos locales. No existe un valor único universal.
Torniquetes en hemorragia de extremidades, empaquetamiento con gasa hemostática en hemorragia de unión (axila, ingle, cuello), presión directa sostenida. El control externo precede a la evaluación de vía aérea cuando el sangrado es exanguinante.
Limitaciones
Fuentes
Los parámetros clínicos y el enfoque de reanimación utilizados en esta herramienta se basan en guías y estándares internacionales.
Advanced Trauma Life Support, 11.ª edición (2025)
Fuente principal de la clasificación del shock hemorrágico (Clases I–IV), esquema xABCDE, parámetros de referencia y enfoque de evaluación primaria en trauma.
facs.org/atls-11ACS Trauma Quality Programs
Programas de calidad en trauma del American College of Surgeons: verificación de centros de trauma, protocolos de transfusión masiva y estándares de atención.
facs.org/trauma/qualityÁcido Tranexámico en Trauma
El ensayo CRASH-2 (Lancet, 2010) y evidencia subsiguiente demostraron la reducción de mortalidad con TXA en trauma hemorrágico cuando se administra dentro de las 3 horas de la lesión.
thelancet.com — CRASH-2Explorá el resto de los recursos formativos gratuitos de Medicina Prehospi.